2 feb. 2011

BALANCE 2010 ayuntamiento de Isla Cristina Ni viviendas, Ni trabajo, Ni Parque Empresarial, Ni dinero…

Acabado 2010 se hace necesario el obligado balance de la gestión política que han realizado aquellos que nos gobiernan, es decir, los socialistas, con María Luisa Faneca al frente.

De una cosa estamos absolutamente convencidos, si la población hubiera sabido de antemano el desastroso mandato que han llevado a cabo, presidido por la que pasará a la historia como la peor Alcaldesa de Isla Cristina, no les hubieran votado. Esta realidad se resume muy bien en algunas frases populares que no han parado de sonar durante toda la legislatura y que se amplifican a medida que se acercan las elecciones: “si yo lo hubiera sabido, no la voto”, “no han hecho nada”, “me engañaron” o “estamos peor que antes”.

Muchas fueron las promesas electorales realizadas por María Luisa Faneca que, poco a poco, se diluyeron con el paso de los días y meses. Aún resuena aquella sobre que volvería a edificar, exactamente igual, el Teatro Gran Vía, para que al poco tiempo lo cambiara por un Centro Comercial que tampoco ha construido, con dudosa operación urbanística-financiera de por medio. Prometer para los cuatro años de mandato 1.700 Viviendas de Protección Oficial o aquella otra de mediar ante la Junta de Andalucía para que “desaparecieran” las sanciones impuestas a los armadores isleños. Compromisos como estos habría para rellenar un libro.

Las promesas que más calarían en la población, por su importancia y necesidad de que se cumplieran, fueron, sobre todo, las referentes a vivienda, trabajo e ilusión. Pero también insistieron mucho en lo que vinieron a llamar “la reactivación del comercio local”, con su proyecto estrella, la creación de un inmenso y moderno Parque Empresarial, envidia de toda Andalucía, que al final se quedó en el ya aprobado por los Andalucistas y que todavía no han sido capaces de comenzar. Tampoco se puede olvidar el suplicio por el que tuvieron que pasar los comerciantes isleños durante meses de obras debido a la mala planificación y desarrollo del eje comercial de Las Palmeras, Paseo Chocolate, de los Reyes y calle del Carmen, que provocó la desesperación e indignación del los comerciantes de la zona.

El apartado de viviendas tampoco se queda atrás. Ni una sola vivienda social construida, esta es la triste realidad. Tuvieron la oportunidad de hacerlas pero decidieron invertir el dinero en otras cuestiones más festivas y lúdicas. Para empezar, las viviendas sociales tenían que hacerlas la Junta de Andalucía pero ésta, debido al despilfarro de tanta obra innecesaria, no las construyó y devolvieron los terrenos al Ayuntamiento. Después, la misma Alcaldesa se fotografió con empresarios y constructores para anunciar que haría 600 casas VPO, pero a los pocos meses, esos mismos terrenos vuelven al Ayuntamiento porque el empresario dice no tener dinero para edificar. Tras dos años “mareando la perdiz”, María Luisa Faneca aprobó en solitario la solicitud de un crédito de 22 millones de euros (más de 3.600 millones de las antiguas pesetas) para construirlas. Un año después, no se sabe nada del crédito, ni de las casas y no se ha explicado ni el por qué, ni el para cuando.

En lo referente al empleo habría mucho de lo que hablar. Para empezar demos el dato del paro en Isla Cristina. Ahora mismo, según el Inem, hay más de 2.500 parados (terminó 2010 con una subida del 7,99 %). Quizás por este motivo la Alcaldesa ha insistido mucho este año en que “colocar a la gente es una forma de ayudarlos a salir de la crisis”, y tiene razón, pero no solo “enchufar” a los de su lista electoral y militantes socialistas, también a los demás. Aún así, contratar a 300 nuevos empleados municipales es poner en riesgo los puestos que ya había. Son públicas, notorias y cada vez más aireadas, las dificultades que Faneca tiene para “buscar” el dinero que supone pagar los sueldos, más de 1 millón de euros al mes (más de 166 millones de las antiguas pesetas), incluyendo sus astronómicos sueldos que aún siguen cobrando. A todo esto hay que sumar los abultados débitos a las empresas de limpieza o jardinería locales y que podría provocar, irremediablemente, la suspensión de pagos a los trabajadores, como así ha ocurrido en poblaciones cercanas.

Sobre la economía municipal decir simplemente que estamos en “quiebra técnica”. Es difícil encontrar un mes en el que la Alcaldesa no haya llevado a pleno la solicitud de préstamos. La mayoría de éstos no han bajado de los 300.000 euros (50 millones de las antiguas pesetas), bajo la justificación de pagar a proveedores, lo anecdótico es que los proveedores siguen sin saldar sus deudas. El récord lo consiguió en el mes de Noviembre cuando solicitó 900.000 euros, o lo que es lo mismo, 150 millones de las antiguas pesetas. Debido a la gran cantidad de débitos, algunos bancos ya les ha cerrado el grifo, es decir, no les conceden más créditos, de todas formas con lo que ya se debe tenemos hipotecadas las cuentas públicas en, al menos, 25 años.

Pero en vez de corregir este descontrol del gasto, como hace cualquier familia isleña y gobierno sensato, la Alcaldesa lo aumenta cada mes aludiendo el “bajo endeudamiento en el que se encontraba el Ayuntamiento” cuando ella entró, osea, reconoce públicamente que los Andalucistas le dejamos unas cuentas saneadas que ella y su equipo han dilapidado.

El distanciamiento con la sociedad isleña ha ido en aumento. “Si no puedo recibir en el Ayuntamiento al isleño que me lo solicite, yo iré a su casa”. Esta frase la dijo María Luisa Faneca durante la campaña electoral. Pues bien, ya a los pocos meses, la “corte” que la rodeaba impedía el contacto con ella, las listas de espera para ser recibidos en la alcaldía superaban los 6 meses. El último caso, mantener durante mes y medio a familias enteras en la calle esperando, por lo menos, a ser recibidos para exponerles sus problemas.

Los problemas en la Mancomunidad de Islantilla tampoco quedaron ocultos en este 2010. Fueron los propios trabajadores los que hartos de ser ninguneados y menospreciados, protestaron por lo que ellos consideraron una “nefasta dirección, el insistente enchufismo político o el desangramiento económico de la Mancomunidad" que había funcionado a la perfección durante los 15 años de existencia hasta que llegó Faneca al poder.

A todos estos problemas, creados o amplificados desde el Equipo de Gobierno por su ineptitud política, se les unió otro de considerables proporciones: “La Junta de Andalucía anunciaba que no habrá más dinero para subvencionar las paradas biológicas”. Y todos al paro. Los que tenían, claro. Y después, “la chirla”. Ni la Alcaldesa, ni los representantes del sector (asesores municipales remunerados), movieron un dedo más allá de algunas reuniones con la Consejera de Pesca y algunos alcaldes de su mismo partido, foto incluida, para tratar de convencer a la población que “estamos trabajando en ello”. Hasta que los marineros y armadores no alzaron la voz, no se movieron en la línea de achuchar a “los de arriba” (los de su propio partido político) para buscar una solución que, aún hoy, no ha llegado.


Este 2010 también ha sido el del Carril Bici, o mejor dicho, “cómo gastar 70 millones de pesetas en pintar un carril bici, eliminando 800 aparcamientos, destrozando puertas de coches por las pilonas y no morir en el intento”. Hasta la misma Alcaldesa se subió a una bicicleta para demostrar lo sano y bueno que es, emulando a aquel Manuel Fraga que se bañó en las aguas mediterráneas de Palomares tras la caída de la bomba americana.

El desgobierno se ha instalado en el Ayuntamiento porque María Luisa Faneca no ha sabido gobernar. Prueba de ello han sido los desencuentros con sus propios concejales y asesores. La primera de ellas, Isabel Rojas. La concejala dimitía cuando todavía no se cumplía ni el año de mandato. Poco antes cesaba de forma fulminante a su Asesora-Jefa de Gabinete. Después vendría el caso más sonado, el cese por decreto, sin recato ni disimulo, del que fuera su mano derecha, el Teniente de Alcalde y Concejal de Urbanismo, Medios de Comunicación y Portavoz del Grupo Socialista, Enrique Vázquez. En el mismo pleno, donde Vázquez le pidió explicaciones sobre su cese, anunciaba, sin previa comunicación ni siquiera al propio interesado, el cambio de delegaciones a otro Teniente de Alcalde, Raúl Cardoso, el cual vio, en cuestión de segundos, como Faneca le quitaba “Hacienda” para darle “Turismo”, es decir, le rebajaba la responsabilidad política y, por lo tanto, de peso específico dentro del grupo.

En este 2010 tampoco han conseguido el Centro de Salud prometido, sustituido por el que ya estaba aprobado en la época Andalucista, en Julio votó en contra a una moción de apoyo a los trabajadores de Cajasur que fue vendida a la vasca BBK, sigue callada ante la paralización del Hospital Comarcal de la Costa que se construye entre Isla Cristina y Lepe, continúa firmando convenios para un Garum ralentizado, la necrópolis descubierta en La Redondela sigue abandonada, le desmontaron los contadores eléctricos a centros escolares por la falta de pago, se cargaron, primero, el Festival de Cine y después el desastroso de Televisión, miraron hacia otro lado con los problemas en el Consultorio de Pozo del Camino ni dieron un céntimo de euro para la capilla de Ntra. Sra. María Auxiliadora. A estos “logros” socialistas hay que unirles la curiosa forma de destruir documentos públicos que los Andalucistas denunciamos en Febrero y que semiquemaron y esparcieron por toda la zona del botellódromo, llevamos medio año sin nuestro Ayuntamiento y sin dinero para reformarlo, y se cumple ahora un año de que escondieron a los enfermos-toxicómanos tras una tapia en el Cementerio Municipal con la promesa de rehabilitarlos e insertarlos en la sociedad.

Estas son solo algunas de las cuestiones ocurridas durante un 2010 en el que seguimos instalados en la crisis, la cual, según todos los expertos, de la que no saldrá España hasta 2013, Andalucía dos años después (2015) y ya no digamos Isla Cristina.

Por desgracia creemos que nada de esto va a cambiar en 2011. Ni sus malas formas de gobernar, ni la prepotencia, ni la desgana, ni el despilfarro, o por lo menos hasta Mayo que se volverán a elegir a los nuevos representantes políticos de Isla Cristina. Los Andalucistas estamos suficientemente preparados, supimos hacerlo y sabremos hacerlo si recibimos la confianza de los votantes, pero eso, de momento, tendrá que esperar.

La alcaldesa de Isla Cristina la socialista Faneca simulando que trabaja