28 nov. 2011

LAS VERGUENZAS DEL ALCALDE DE HUELVA


Ambos comparecientes señalaron el oportunismo político del Partido Popular en el ayuntamiento de la capital al postergar deliberadamente los presupuestos hasta después de las elecciones.

D. Francisco Ramos Carrasco, Secretario Provincial del PA, señalo el oportunismo político del ayuntamiento al postergar deliberadamente los presupuestos municipales hasta pasadas las elecciones, ocultando así al electorado la austeridad de los mismos, y la situación de empresas como Broconsa que debido al impago municipal mantiene a sus trabajadores en situación de impago.

Paradójicamente, estos mismos trabajadores, que se ocupan de la jardinería en la ciudad, fueron los mismos que utilizo el PP en las pasadas elecciones municipales celebradas en el pasado mes de Mayo, para podar a destiempo los árboles de la avenida Pio XII que impedían la visibilidad de las banderolas publicitarias de este partido.

La empresa Seguritas , también en situación de impago al igual que las Asociaciones de Vecinos y la empresa que se encarga de la limpieza en los colegios, han servido de ejemplo para poner de manifiesto que los trabajadores no pueden ser quienes vean en peligro su economía, ya que la austeridad no tiene nada que ver con el impago o el recorte de los servicios básicos de la ciudad.



D. Damián Rodríguez Martín, ha señalado lo significativo de que las primeras reuniones de Mariano Rajoy tras las pasadas Elecciones Generales, hayan sido con los banqueros, toda una imagen grafica de la política que se nos avecina, en la que una vez mas serán los grandes capitales quienes marquen al gobierno las pautas a seguir en detrimento de los trabajadores y los débiles.

El bloqueo de la oferta de empleo municipal hasta el 2014, es también un dato a tener en cuenta ya que repercutirá negativamente en los servicios que el ayuntamiento ofrece a la ciudadanía.

El Partido Andalucista, seguirá muy de cerca la venta del Recreativo, que en estos momentos se cuantifica en trece millones menos que en el año 1999 y en cuya venta los andalucistas exigiremos la mayor transparencia ya que no se trata solo de un Club, sino de un patrimonio cultural de la ciudad.